La risa tiene algo de instintivo y de inexplicablemente humano. Parece salir de la nada y hacerse con el control de todo nuestro cuerpo. Pero pese a que sabemos que nos hace sentir muy bien, apenas entendemos cómo funciona esa alegría. Puede que esa sea precisamente su magia y la de la risa. Quizá no necesiten ser analizadas para ser reales.
Pero aun así, hay quien lo ha intentado. La gelotología es la ciencia de la risa y la alegría. Estudia cómo repercuten en nuestra salud física, mental y social y cómo pueden reducir los niveles de la hormona del estrés, el cortisol, la presión arterial y ayudar a liberar sustancias químicas que generan bienestar. Hay incluso pruebas de que la risa y la alegría pueden fortalecer el sistema inmune, mejorar la salud cardiovascular y ayudar a aliviar el dolor de manera natural. El famoso antropólogo Desmond Morris defiende que la risa puede haber evolucionado a partir del llanto, demostrando una capacidad inherentemente humana para transformar lo negativo en algo positivo.
La ciencia confirma lo que ya sabíamos a un nivel instintivo: la risa nos cambia
Independientemente de su origen, la risa y la alegría nos conectan de una manera que las palabras no pueden replicar. Este Día Mundial de la Alegría, queremos recordar que la alegría es mucho más que un sentimiento, es una fuerza que ayuda a sanar, mejora la resiliencia y potencia el bienestar. Crea una sensación de ligereza que permanece mucho después de que se apague la risa. Más allá de los beneficios fisiológicos, la alegría nos ofrece algo muy necesario actualmente: una manera de seguir adelante. Ahora que muchas cosas resultan difíciles de entender y el día a día está poblado de dudas, necesitamos esa sensación de ligereza y liberación que nos aportan la alegría y la risa.
En tiempos difíciles, la alegría puede resultar escurridiza, incluso un lujo. Pero muchas veces es precisamente en la adversidad donde la risa adquiere un mayor significado. Comunidades de todo el mundo que tienen que hacer frente a incertidumbres y dificultades siguen buscando momentos de alegría. Los niños se inventan juegos en los lugares más inverosímiles. Las familias comparten historias que arrancan sonrisas, pese a encontrarse en situaciones increíblemente difíciles. Organizaciones humanitarias como War Child y UNICEF han reconocido desde hace tiempo la importancia del juego y el apoyo psicológico al ayudar a los niños a procesar el trauma. El juego estructurado, la expresión creativa y los espacios seguros para reírse se consideran herramientas fundamentales para recuperarse a nivel emocional y fomentar la resiliencia.
Todos sabemos que la alegría no elimina el dolor pero sí que puede darle el espacio necesario para sanar. Nos recuerdan que somos más que nuestras circunstancias. Y cuando reímos juntos, reforzamos los vínculos sociales y familiares, recuperamos la sensación de seguridad y pertenencia y, en última instancia, fortalecemos los cimientos sobre los que se asientan nuestras comunidades.
Por eso estamos tan orgullosos de colaborar con Super Chill, un pionero programa holandés de mindfulness para niños de toda Europa y uno de nuestros socios del 10% Profit Pledge*. Super Chill se centra en la idea de que la diversión y la alegría son la base del bienestar y ofrece herramientas sencillas y accesibles, como su aplicación gratuita, que ayudan a los niños a desarrollar sus bienestar emocional y su resiliencia. A través de historias ingeniosas, ejercicios de respiración y juegos mindful, los niños aprenden a regular sus emociones para encontrar la calma cuando más la necesitan.
El equipo de Super Chill quiere que los más jóvenes tengan infancias divertidas y gratificantes, y que tomen algo de distancia del caos y las expectativas que muchas veces conlleva el uso de redes sociales y las responsabilidades como el colegio, los deberes, los hobbies y el deporte. Les ayuda a parar y dedicarse unos instantes a sí mismos.
Y pese a que el programa está diseñado para las mentes más jóvenes, sus principios siguen siendo universales: rutinas alegres, risas compartidas y momentos mindful que nos resultan beneficios a todos. Al animar a los progenitores y cuidadores a participar, Super Chill refuerza la idea de que el bienestar es algo que practicamos juntos.
Porque la alegría se multiplica cuando se comparte.
Dar espacio a la alegría (incluso cuando estamos muy ocupados)
A veces a los adultos se nos olvida lo importante que es jugar. Vamos posponiendo el ocio hasta que hayamos terminado todas las tareas pendientes y cumplido con todas las fechas límite y responsabilidades. Pero la alegría puede colarse incluso en los momentos más breves. Es darse un cálido baño con tu espuma de baño favorita, es perfumar tu hogar con el reconfortante aroma de la vela que más te gusta, es salir de trabajar y que aún quede luz para darte un paseo, respirar y reiniciarte mentalmente (lee nuestro artículo: Más allá del autocuidado).
Y, lo más importante, es pasar tiempo con las personas queridas, compartir su alegría y reír con ellas hasta que se nos salten las lágrimas. Lejos de ser distracciones innecesarias, esos momentos son clave para nuestro bienestar y nuestra alegría.
Este Día Mundial de la Risa, te animamos a ver la alegría como una parte fundamental de tu bienestar, tan importante como comer bien o hacer ejercicio. La alegría tiene un poder transformador y sanador y es algo que todos debemos cultivar al máximo.
* A partir de 2025 en adelante, nos comprometemos a destinar el 10 % de los beneficios netos del año anterior (p. ej., en 2025 nos comprometemos a donar el 10 % de los ingresos netos de 2024).
-
Ver los detalles$21.00