Ligera, sabrosa y muy reconfortante. Este plato se basa en los ingredientes clásicos de la cocina ayurvédica: comino, cilantro, cúrcuma y jengibre, tostados suavemente en ghee para realzar su aroma. Se caracteriza por emplear verduras de temporada fáciles de digerir y se suele servir tibia (no muy caliente) y con un chorrito de lima para darle un toque refrescante. Ideal para refrescar la energía ardiente del verano (pitta), es lo suficientemente equilibrada como para llenar de calma tus noches.
Esto es lo que necesitarás
- 1 cucharada de ghee o aceite de oliva
- ½ cucharadita de semillas de comino
- ½ cucharadita de cilantro molido
- 1/4 de cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharada de jengibre recién rallado
- 1 calabacín picado
- 1 tallo de apio picado
- 1 zanahoria pequeña picada
- 1 taza colmada de espinacas o kale
- 750 ml de caldo de verduras (o agua)
- El zumo de ½ lima
- Sal marina al gusto
Para terminar: hojas frescas de menta o cilantro, o bien, flores comestibles.
Cómo prepararla:
- Tuesta las especias: Calienta el ghee o el aceite en una sartén. Añade comino, cilantro, cúrcuma y jengibre y deja que se sofrían y desprendan su aroma.
- Saltea las verduras: Añade el calabacín, el apio, la zanahoria y las espinacas o el kale. Cocínalas durante 3-4 minutos.
- Hierve el caldo a fuego lento: Echa el caldo. Cocínalo a fuego lento durante 15-20 minutos hasta que los ingredientes estén tiernos.
- Tritúralo (opcional): Si quieres una textura suave y cremosa, tritúralo con la batidora hasta obtener una consistencia homogénea. ¿Prefieres algo más de textura? Déjalo con trozos más grandes.
- Para terminar: Añade el zumo de lima, sazónalo, sírvelo en cuencos y decora con menta o cilantro.
Sírvelo a temperatura templada. Tómatelo poco a poco. Saborea el equilibrio.